Se formó en tres de los mejores restaurantes de México: Manzanilla, Pangea y Pujol. Actualmente es chef de Corazón de tierra en el valle de Guadalupe.

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Diego Hernández ha creado una oda a la cocina de Baja California en un restaurante construido con materiales reciclados, alimentado de fuentes locales y huerto propio. Su espíritu innovador lo ha llevado a representar a México en Inglaterra y Francia como parte del programa Encuéntrate con México, impulsado por la Secretaría de Turismo.

Su gusto por la cocina se dio por casualidad. Entre sus clases de música y pintura, Diego Hernández decidió entrar a trabajar con el chef Benito Molina en el restaurante Manzanilla, en Ensenada. Ahí se despertó su curiosidad por aprender gastronomía lo que lo llevó a trabajar en las cocinas más exigentes del país.

Pangea de Guillermo González en Monterrey y Pujol de Enrique Olvera en Distrito Federal fueron los fogones que lo vieron crecer. Después de trabajar con ellos, estudió gastronomía en el Culinary Art School en Tijuana y comenzó a formar su sueño de montar su restaurante.

Poner en la mesa los sabores de Ensenada es lo más importante para mí. Eso hago en cada plato
Diego Hernández