El hábitat natural de la comida mexicana son los lugares más populares
  • La gastronomía que reconoció la UNESCO como Patrimonio fue la tradicional: esa de los mercados, las fondas y hasta los puestos callejeros de las banquetas

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La cocina tradicional mexicana es una mezcla de nuestros orígenes prehispánicos y las costumbres españolas, que a su vez contenían elementos de origen asiático, árabe y de otras latitudes europeas. Los antojitos son el más fiel exponente de la cocina popular mexicana; espejo de esa gastronomía prehispánica y su mestizaje colonial de trescientos años.

El antojito es una forma de ser del mexicano, una especie de esencia, una costumbre alimenticia tradicional y ancestral que comprende prácticamente a todas las clases sociales. 

La suculencia de un mole poblano, por ejemplo, la disfrutamos quizá una vez al mes; en cambio, no pasamos más de un día sin preparar tacos o quesadillas. Y no se trata de comer rápido, nada hay más distante en su esencia que los antojitos y la llamada fast food. El placer de comer por antojo es la antítesis de comer con rapidez alimentos industriales. En México podemos ver a grupos de gente comiendo en una banqueta o en un mercado, de pie, alrededor de un anafre, disfrutando algún antojito. Al mismo tiempo, en una reunión dominical se pueden comer antojitos con calma a lo largo de horas.

No nos alcanzaría un libro completo para enlistar la enorme cantidad de antojitos que existen en este país, desde los tamales en sus decenas de tipos, hasta los panuchos y salbutes; memelas, huaraches y chalupas; picadas, corundas y gorditas; molotes, sopes y dobladas; uchepos, tlacoyos y garnachas; enchiladas, zacahuiles y tostadas; hojarascas, papadzules, pellizcadas y por supuesto quesadillas, tacos y tortas.

Datos Relevantes: 
  • Un común denominador de la mayoría de los antojitos es que para comerlos no se requieren cubiertos
  • Los antojitos cambian de nombre según la región geográfica y siempre presentan alguna variante

Para saber más:

Secretaria de Cultura