Tradición antigua continuada por los herederos de la cultura zapoteca. Hoy constituye el estilo de alfarería más reconocido de Oaxaca y uno de los más representativos de nuestro país.
  • La mayoría de las piezas que se producen actualmente son ornamentales. Destaca la persistencia utilitaria de pequeños cántaros, que sirven para el consumo de mezcal.
  • La técnica empleada para su producción data de la época prehispánica, pero su auge se dio durante el s. XX, con la llegada del turismo internacional a Oaxaca.

El lodo grisáceo abundante en la región central del actual Estado de Oaxaca ha servido durante milenios como fuente de materia prima en la elaboración de artículos usados tanto para la cocina como con fines decorativos. Desde entonces, se producen cántaros, jarras, apaxtles, ollas y reinterpretaciones de éstas caladas; campanas y candelabros; juguetes como silbatos y alcancías; figuras decorativas religiosas, esculturas con motivos costumbristas, recreaciones prehispánicas y joyería.

Aunque el material es antiguo, aunque las piezas originales eran color mate; la técnica para generar las actuales piezas, mucho más brillantes y oscuras, se atribuye Doña Rosa Real Mateo, legendaria alfarera de mediados del siglo XX, quien buscó crear piezas más atractivas para la creciente oleada de turistas que llegaban por entonces al estado.

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En su elaboración se utilizan herramientas sencillas: el torno primitivo, tepalcates para alisar y bruñidor de piedra. El proceso pasa por la preparación y modelado a mano del barro, que posteriormente se seca al sol para, después proceder al acabado utilizando diversas técnicas, según el efecto deseado: alisado, bruñido, calado, esgrafiado y pintado. Por último, se aplica la “reducción de atmósferas” o “reducción de oxígeno”, que consiste en cocer la pieza en hornos de dos bocas, las cuales se tapan de vez en vez para reducir momentáneamente el flujo de oxígeno, lo que le otorga su tono característico.

El centro de producción original es la localidad oaxaqueña de San Bartolo Coyotepec, desde donde salen tanto las sencillas piezas utilitarias como los elaborados diseños decorativos.