Por Mariana Toledano (texto original de www.animalgourmet.com)
  • En 1565, pocos años después de la Conquista de América, la Nao de China zarpó por primera vez desde las islas Filipinas hacia el puerto de Acapulco
  • Esto generó un importantísimo intercambio cultural y gastronómico que hoy se puede ver en los platillos tradicionales mexicanos

De acuerdo con el investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México, el doctor Luis Alberto Vargas, la ruta de la Nao de China, también llamada Galeón de Manila, fue una de las rutas comerciales más largas e importantes de la historia. El objetivo era llevar consigo las riquezas de Oriente y del Nuevo Mundo hasta el reino Español.

Durante el Tercer Foro Mundial de la Gastronomía Mexicana en el que el tema central fueron los chiles, ajíes y especias, el doctor Vargas explicó que las comidas picantes de India y Corea se desarrollaron durante el siglo XVI gracias a los chiles mexicanos. Este ingrediente fue llevado desde China —donde ya se consumía el picante obtenido de la fagara— hacia aquellos lugares donde fue aceptado e incluido en su dieta.

Según explica la antropóloga Silvia Seligson, la canela fue traída desde Ceilán —donde se produce la mejor canela del mundo— en el primer viaje del Galeón de Manila a México. Esta especie fue mezclada con ingredientes locales como el cacao, el chile y algunas frutas, lo que resultó en el chocolate en agua y muchos postres.

Uno de los intercambios más notables entre ambas regiones son los tamales filipinos que, a pesar de no estar preparados de masa de maíz, son un platillo que lleva el mismo nombre, y se hace con arroz envuelto en hoja de plátano.

Durante el siglo XVII, los filipinos trajeron a México la técnica de la destilación de bebidas con la tuba, un licor suave extraído de la salvia del coco, el cual, según el doctor Vargas podría ser uno de los antecedentes principales de los destilados de agave en Jalisco.

 

Datos Relevantes: 
  • Nuestro país es el principal consumidor de canela al importar dos terceras partes de la producción mundial
  • El intercambio entre Nueva España y Filipinas no sólo fue gastronómico. En México se replicó el modelo del Parián, un mercado filipino en el que se vendían las especias traídas del sureste de Asia
  • Cilantro, perejil, sandías, melones, papayas, mangos de manila, plátanos, tamarindos, nuez moscada, clavo, comino, entre muchos otros productos orientales, hoy son pieza clave de los sabores de México
  • El tamarindo es uno de los sabores orientales más arraigados en México

 

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